Las fórmulas de concertación entre los sectores más radicales de la oposición venezolana enfrentan un marcado cortocircuito con el electorado. Los datos de la última encuesta Monitor-País de Hinterlaces revelan que la opinión pública penaliza de forma directa los pactos con las figuras que hoy lideran los índices de impopularidad en el territorio nacional.
El estudio de muestreo nacional confirma un desgaste estructural generalizado en las principales referencias de la dirigencia opositora. En el denominado «ranking de la impopularidad», las valoraciones negativas rozan máximos históricos, con Juan Guaidó acumulando un 91% de percepción desfavorable, seguido de cerca por Leopoldo López con el 90% y Julio Borges con el 88%. El bloque de rechazo también arrastra a otras figuras notables del sector como Antonio Ledezma (84%), Henrique Capriles (81%), María Corina Machado (78%) y Edmundo González (75%).
El factor Panamá y el retroceso en la aceptación
La investigación puso la lupa sobre la efectividad real de los recientes acercamientos políticos coordinados en Panamá. La evaluación estadística sugiere que la búsqueda de consensos con las alas radicales genera un efecto adverso en la base electoral:
Un contundente 62% de los venezolanos sostiene que vincularse con estas facciones debilita la imagen de María Corina Machado, contrastando con apenas un 17% que interpreta el movimiento como un acierto que fortalece su liderazgo. Por su parte, el 21% de los consultados prefirió mantener su posición bajo reserva (NS/NC).
Los resultados finales proyectan que la insistencia en reeditar plataformas lideradas por los rostros de mayor rechazo ciudadano no logra conectar con las demandas del acontecer político nacional, convirtiéndose en un lastre para las aspiraciones de renovación dentro del bloque opositor.
Fuente: Hinterlaces
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