España alcanzó la gloria eterna en Norteamérica al vencer con el alma a la onceava Argentina. El Estadio Nueva York Nueva Jersey se convirtió en el escenario de una batalla que consagró el talento colectivo de los jugadores europeos ante los ojos del planeta. España ganó este título en una prórroga dramática, tras un intenso empate sin goles.
La muralla defensiva del conjunto sudamericano resistió cada embate ibérico, convirtiendo el tiempo reglamentario en un verdadero monumento al esfuerzo físico.
España rompe el empate con un gol histórico
Al respecto, el grito sagrado que conmovió a toda España llegó en el suspiro inicial del segundo tiempo suplementario. El delantero Ferran Torres se vistió de héroe inmortal en el minuto 106 al conectar un disparo certero que superó el esfuerzo del guardameta Emiliano Martínez. De igual manera, el balón besando la red desató la locura colectiva en el banquillo de España y rompió un empate que parecía predestinado a los tiros penales.
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