El turf venezolano viste de luto tras conocerse el sensible fallecimiento de Annamaría Strahm de Freudman este jueves 10 de septiembre. La reconocida empresaria dejó una huella imborrable como una de las personalidades más influyentes dentro del hipismo nacional durante varias décadas. Su apasionada labor técnica y visión transformadora permitieron elevara a niveles de excelencia la producción del caballo purasangre en la nación.

Nacida en Suiza, edificó junto a su esposo Alfred Freudman el recordado Haras Tamanaco para impulsar el desarrollo del hipismo venezolano. De sus prados emergieron inolvidables campeones de las pistas caracas como los ejemplares El Gran Sol, Don Fabián y la valiente Stillwater. Asimismo, su establecimiento alojó al célebre semental Cañonero, histórico ganador del Kentucky Derby y del Preakness Stakes en la temporada de 1971.

Un legado histórico para el desarrollo y la proyección del hipismo venezolano

Gracias a su agudeza para la selección genética, su centro de cría conquistó seis títulos como Haras del Año entre 1992 y 2004. Las estadísticas del hipismo reflejan un histórico balance de 287 victorias en carreras de grado y 37 ejemplares galardonados con distinciones de campeonato. Bajo su gestión técnica, sus pupilos sumaron siete triunfos en el prestigioso Clásico Simón Bolívar y diez en el Clásico Presidente de la República.

Como merecido tributo a su contribución, el Hipódromo La Rinconada institucionalizó en su honor el Clásico Anamaría Freudman de grado tres. La partida de esta ilustre dama representa una pérdida irreparable para todos los gremios vinculados a la actividad del hipismo en el país. Su ejemplo de trabajo constante, amor por los caballos y dedicación absoluta permanecerá como referente imborrable para las futuras generaciones de criadores.

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