Belén volvió a encender su árbol de Navidad y a celebrar actos navideños tras dos años de suspensión, en señal de solidaridad por el genocidio en Gaza. La decisión, según el alcalde Maher Nicola Canawati, busca “reavivar la esperanza y el espíritu navideño” en una ciudad golpeada por la crisis económica y el conflicto regional.

   Aunque el alto el fuego vigente desde octubre abrió una leve ventana de optimismo, la realidad sigue siendo dura: la ausencia de peregrinos ha dejado hoteles y comercios casi vacíos, elevando el desempleo del 14 % al 65 % y la pobreza al 60 %. En una ciudad donde el 85 % de las familias depende del turismo religioso, el impacto ha sido devastador.

   Al respecto, comerciantes como Rony Tabash, heredero de una tienda fundada en 1927, mantienen sus negocios abiertos “por la esperanza y por nuestra historia”, pese a la falta de clientes. Otros no resistieron: unas 4 mil personas han emigrado en los últimos dos años, profundizando el éxodo histórico de la comunidad cristiana.

   Autoridades locales de Belén aseguran que las visitas comienzan a regresar tímidamente tras el encendido del árbol de Navidad, pero el panorama sigue marcado por el cansancio y la incertidumbre. “Sin esperanza no podemos continuar”, resume el alcalde, en una Belén que intenta celebrar la Navidad entre la fe, la resiliencia y la espera de tiempos mejores.

Fuente: Medios Internacionales
360°/KR/CV
Karla Ramírez Publicado: 24/12/2025, 9:14 PM