Las autoridades andinas activaron este jueves una amplia inspección técnica en toda la geografía merideña. La medida preventiva responde al reciente temblor registrado de magnitud tres punto seis. Los equipos de rescate mantienen un estricto monitoreo institucional para descartar daños estructurales.

El despliegue abarca a funcionarios de Protección Civil, bomberos y los cuadrantes de paz de la región. El gobernador regional, Arnaldo Sánchez, confirmó el inicio inmediato de las operaciones en las zonas vulnerables. La actuación oportuna busca garantizar tranquilidad y atención prioritaria a todas las comunidades.

Las evaluaciones preliminares confirman la ausencia de víctimas humanas o pérdidas materiales de gravedad en los municipios. No obstante, las fuerzas de seguridad mantendrán las labores de monitoreo durante las próximas horas. Los reportes técnicos señalan que el evento ocurrió a las once y media de la mañana.

Coordinación multidisciplinaria para el monitoreo sísmico en los Andes

Expertos en geología se sumaron a las labores de campo para analizar las fallas locales. Las brigadas realizan estudios sobre la fricción superficial y las anomalías tectónicas del presente mes. Este monitoreo especializado permitirá actualizar los mapas de riesgo ante posibles movimientos secundarios.

Los datos oficiales de Funvisis precisaron que el epicentro se ubicó a trece kilómetros de la capital. La profundidad del evento se estimó en cinco kilómetros bajo la superficie terrestre. Los cuerpos de prevención reafirman su presencia constante en los sectores más álgidos.

Finalmente, las autoridades regionales reiteran la importancia de mantener la calma en los hogares. El comité de gestión de riesgos mantendrá activo este monitoreo permanente para resguardar al pueblo merideño. Los ciudadanos cuentan con líneas de atención inmediata ante cualquier eventualidad en sus comunidades.

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