El Parlamento nicaragüense aprobó este martes un paquete de modificaciones legales sobre el sistema político. La medida impide a los dirigentes opositores aspirar a cargos públicos mediante comicios generales. Esta acción consolida el dominio ejercido por el actual grupo de gobierno en todas las instituciones. Sin embargo, esta reforma constitucional no suspende la celebración de elecciones, disipando viejas alarmas internacionales sobre una cancelación total.

​Consecuencias internacionales de la reforma constitucional

​De acuerdo con el diario El 19 Digital, la Asamblea sancionó la norma durante la jornada nocturna. El texto inhabilita formalmente a quienes el Estado califique como golpistas o traidores. Adicionalmente, la reforma constitucional amplia la duración del periodo presidencial de seis a siete años continuos. La ley determina además que ninguna legislación extranjera tendrá validez ni efecto jurídico dentro del territorio nacional.

​Estos cambios surgen tras meses de fuertes presiones diplomáticas sobre el Palacio Nacional. Durante el mes de agosto, la Organización de los Estados Americanos convocó a una cita diplomática urgente. Dicha reunión respondió a solicitudes de Washington para frenar las amenazas contra el sistema electoral. Tras ser ratificada la reforma constitucional, diversos gobiernos del continente expresaron preocupación por la pérdida de libertades democráticas.

​En un comunicado reciente, el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio condenó la resolución adoptada por los legisladores. El diplomático aseguró que la iniciativa destruye el marco institucional de la nación centroamericana. Según el funcionario, la reciente reforma constitucional perpetúa un régimen ilegítimo al eliminar las garantías básicas para unos comicios transparentes.

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