La mayoría de los ciudadanos votó «no» en el referéndum sobre la reapertura de las negociaciones de adhesión a la UE, registrando un rechazo del 52,8 % frente al 47,2 % que apoyó la iniciativa según el recuento de la radiotelevisión pública RÚV.
La consulta de adhesión alcanzó una participación histórica del 82,5 %, la mayor registrada en el país desde las elecciones parlamentarias celebradas en abril de 2009.
La primera ministra, Kristrún Frostadóttir, advirtió de que una negativa apartaría la cuestión de la membresía, además, resaltó que el debate había elevado la discusión sobre el lugar de Islandia en el mundo.
Reacciones internacionales y panorama económico
En paralelo, agencias como Reuters señalaron que este resultado representa una decepción para Bruselas, que visualizaba a la isla de 400.000 habitantes como un caso de bajo riesgo para reforzar al bloque comunitario en materia de seguridad ártica.
Por su parte, el Gobierno islandés mantiene su enfoque en resolver los desafíos internos, como el tipo de interés del 8 % y una inflación que supera el objetivo oficial, mientras los datos comerciales indican que la UE recibió dos tercios de las exportaciones del país el año pasado.
360/LT/DRR



