Las autoridades de Nepal elevaron este sábado a 669 la cifra de cuerpos recuperados tras la devastadora riada del miércoles en la cuenca del Bhote Koshi, elevando el total de fallecidos entre Nepal y el Tíbet a 676 personas, mientras continúan casi 3.000 en paradero desconocido.
Ante esta emergencia, el nuevo balance de la Policía nepalí detalla que la mayor parte de las víctimas mortales fueron localizadas en los distritos de Chitwan y Nawalparasi Este, a lo que se suman los siete fallecidos reportados por China en el condado tibetano de Gyirong.
La saturación de las morgues y el rápido deterioro de los cadáveres recuperados en los ríos ha obligado a las autoridades locales a iniciar la toma masiva de muestras de ADN antes de proceder a sepultar los cuerpos no identificados.
Ayuda internacional y asistencia tras la riada
En paralelo, la Junta de Turismo de Nepal detalló que 184 turistas fueron rescatados con vida —incluyendo a dos ciudadanos españoles—, mientras que el Gobierno solicitó asistencia forense internacional y equipos técnicos para rescatar a trabajadores atrapados en túneles de centrales hidroeléctricas.
Por su parte, el papa León XIV envió una ayuda económica a la Caritas de Nepal para alimentos y centros de acogida, al tiempo que la Conferencia Episcopal Italiana desembolsó 500.000 euros para los afectados por la riada.
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FUENTE: ÚN
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