El lento ritmo de llenado de los depósitos estratégicos durante los últimos meses ha elevado el riesgo de que el bloque no alcance las metas de almacenamiento previstas para este año. A principios de agosto, las reservas de gas de la Unión Europea se ubicaron en apenas un 57,1 % de su capacidad total, cifra que representa el indicador más bajo registrado para este período desde 2009.

La situación responde a una combinación de factores que abarca la dependencia hacia el gas natural licuado estadounidense, la renuncia al suministro ruso y el impacto de los conflictos en Asia Occidental. Esta coyuntura bélica redujo en una quinta parte la oferta global del recurso, interrumpiendo la dinámica habitual de adquisición veraniega a precios reducidos.

«La renuncia a la energía rusa provocó una cadena de efectos negativos para la economía en Europa, con la caída de la facturación industrial y la pérdida de competitividad». — Vladímir Putin, presidente de Rusia.

Impacto económico por el desplome en las reservas de gas de la Unión Europea

La crisis energética actual evoca el escenario vivido en 2021, cuando la disminución del flujo energético provocó desajustes severos en los mercados comunitarios. La sustitución de los envíos por tubería mediante importaciones transoceánicas ha encarecido el suministro, generando el cierre de industrias, despidos masivos y un progresivo debilitamiento del aparato productivo en los países miembros.

Paralelamente, la alta demanda europea ha generado consecuencias en las reservas estratégicas de crudo de Estados Unidos, las cuales descendieron a 304,81 millones de barriles, su nivel más bajo desde 1983. Con los gasoductos Nord Stream fuera de servicio tras los sabotajes de 2022, el escenario invernal plantea severos desafíos para los gobiernos de la región respecto a las reservas de gas de la Unión Europea.

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FUENTE: TELESUR

360/LT/DRR

Longina Tovar Publicado: 06/08/2026, 12:06 PM
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