Ante la inestabilidad geológica detectada tras los sismos de finales de junio, el Ministerio para el Ecosocialismo ha implementado un estricto protocolo de control preventivo. Las autoridades han priorizado la seguridad de los visitantes, restringiendo el paso en sectores críticos como el Camino de los Españoles y la ruta principal hacia Galipán. Actualmente, el único punto de acceso habilitado para el público es el sendero de Sabas Nieves, ubicado en el sector Altamira. Esta medida busca minimizar los riesgos asociados a los deslizamientos de tierra que afectan las laderas de este importante parque nacional.

​El ministro Nelson Rodríguez enfatizó que la fragilidad de los suelos exige una vigilancia permanente por parte de los expertos en geología. Los eventos sísmicos provocaron el desplazamiento de grandes masas vegetales y de terreno, dejando áreas vulnerables a la erosión constante. La inestabilidad actual también compromete la seguridad en las cabeceras de los ríos y cuencas próximas a la capital. Por esta razón, el monitoreo preventivo dentro del parque es una prioridad absoluta para evitar incidentes lamentables durante este periodo de recuperación.

​Evaluación técnica de las laderas y senderos del parque

​A pesar de que el personal de mantenimiento ha logrado despejar las vías obstruidas, el acceso continúa estrictamente limitado para el tránsito vehicular y peatonal. Las cuadrillas trabajan intensamente para consolidar las zonas más inestables y garantizar la seguridad futura dentro del parque nacional. La restricción busca que las labores de ingeniería ambiental avancen de forma efectiva sin interferencias de usuarios ajenos al operativo.

​Las autoridades hacen un exhorto a la ciudadanía para que respete las señales de seguridad y evite el tránsito por las rutas cerradas temporalmente. Se mantiene la evaluación constante de los suelos para determinar en qué momento será prudente habilitar otras áreas del parque Waraira Repano el disfrute recreativo. La meta es restablecer el acceso total únicamente cuando el terreno garantice las condiciones de seguridad necesarias para todos. Mientras tanto, la conservación y protección del ecosistema montañoso del parque prevalecen sobre cualquier otra actividad de recreación en la zona.

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