​El ministro de Relaciones Exteriores de la isla, Bruno Rodríguez, alertó recientemente sobre una renovada ofensiva comunicacional gestionada por diversos medios en territorio estadounidense. El alto representante cubano señaló que esta estrategia busca normalizar el discurso de hostilidad y las amenazas militares que emanan desde el Ejecutivo norteamericano.

Rodríguez calificó estas acciones como una fase deliberada de guerra psicológica destinada a preparar el terreno político ante una posible intervención extranjera. El jefe de la diplomacia cubana cuestionó la veracidad de las supuestas filtraciones sobre una incursión castrense, considerándolas una táctica para evaluar la reacción de la sociedad estadounidense.

El funcionario recalcó que estas narrativas carecen de fundamentos reales y solo buscan legitimar una hostilidad que resultaría en consecuencias humanas devastadoras para la población. Cuba ha reiterado su posición de no ser un riesgo para otras naciones, desmantelando los argumentos que intentan presentar al país caribeño como una amenaza global.

​Denuncian campaña mediática que justifica la agresión exterior

​Las autoridades de La Habana denunciaron que sectores políticos, particularmente radicados en Florida, utilizan la fabricación de falsos pretextos como un modelo de negocio rentable. Estos actores políticos continúan beneficiándose económicamente mediante la promoción de una hostilidad persistente contra el bienestar del pueblo cubano en la isla.

Desde el año 2025, el endurecimiento de las medidas económicas por parte de la administración estadounidense ha profundizado la crisis financiera que atraviesa la nación. La Casa Blanca mantiene una política de bloqueo que ha sido calificada internacionalmente como un acto de asfixia económica con tintes de hostilidad extrema.

El despliegue naval del Comando Sur en el Caribe reafirma los esfuerzos de Washington por impedir el acceso a recursos energéticos esenciales para el país. Esta hostilidad multidimensional compromete el funcionamiento de servicios públicos críticos, incluyendo el sector eléctrico, el transporte y el sistema de salud pública.

Ante este panorama complejo, el Gobierno cubano subraya que la hostilidad externa no logrará doblegar la resistencia nacional frente a las sanciones impuestas. La comunidad internacional observa con preocupación cómo estas tácticas de presión continúan agravando la situación humanitaria dentro de Cuba.

Lea también: Siete militares muertos: el ataque que tensa la tregua

360/AP/DRR