fiesta del Mundial comenzó con altas dosis de drama en territorio canadiense. Tras una colorida ceremonia de apertura que encendió los ánimos locales, la selección de Canadá tuvo que apelar a la paciencia para firmar un vibrante empate 1-1 ante una sólida Bosnia y Herzegovina, impidiendo que los europeos se llevaran los tres puntos de Toronto.
El planteamiento de la escuadra balcánica sorprendió en el amanecer del compromiso. Mostrando mayor desequilibrio e iniciativa, la visita rompiendo el celofán al minuto 21 gracias a una certera definición de Jovo Lukić, ventaja que dejó en evidencia los problemas de contundencia que arrastró el once dirigido por Jesse Marsch durante gran parte del choque.
Sin embargo, el empuje norteamericano rindió frutos en las postrimerías del partido. Cuando el cronómetro marcaba el minuto 78, Cyle Larin apareció de forma oportuna para batir las redes contrarias, desatar la euforia en las tribunas y decretar la igualdad definitiva.
El empate salomónico otorga un punto a cada bando, colocándolos de forma momentánea en la cima del Grupo B. La partida absoluta de la zona se mantendrá bajo la lupa hasta este sábado, cuando los combinados de Catar y Suiza completen los partidos de la primera jornada del sector.
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