Medios estatales iraníes y el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) han difundido nuevas imágenes de los restos de aeronaves militares estadounidenses, identificadas como dos helicópteros UH-60 Black Hawk y un avión de transporte C-130 Hercules, tras ser presuntamente derribados en una operación conjunta en la provincia central de Isfahán.

Según el informe de las autoridades de Teherán, la destrucción de estos aparatos ocurrió durante un fallido intento de rescate de los pilotos de un caza F-15E Strike Eagle derribado previamente el viernes, mientras que fuentes de Washington sostienen una versión contradictoria, sugiriendo que las propias fuerzas estadounidenses habrían destruido el equipo tras sufrir averías técnicas para evitar que cayera en manos enemigas antes de completar con éxito la extracción del personal.




