En un esfuerzo por consolidar la estabilidad interna, la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, lideró este viernes una reunión estratégica con el equipo del «Programa para la Convivencia y la Paz», con el objetivo de definir una hoja de ruta para promover la tranquilidad en todos los estratos de la sociedad.
Esta iniciativa da continuidad a la propuesta presentada por la mandataria ante el Parlamento el pasado 7 de enero. En aquella oportunidad, Rodríguez fue enfática al solicitar una ley diseñada para sanar las heridas causadas por el extremismo, buscando transformar la confrontación en conciencia política y social.
La meta central es establecer un marco legal que permita erradicar los discursos de odio, los cuales han derivado en escenarios de alto riesgo para la integridad del país. Durante el encuentro, se analizó cómo la intolerancia política ha servido en el pasado para comprometer la soberanía e independencia nacional.
Asimismo, la presidenta encargada hizo un llamado directo a todos los actores políticos a dejar de lado los intereses particulares que «arrodillan al país ante fuerzas externas» y a unirse en una sola dirección para mitigar las secuelas dejadas por la agresión militar del pasado 3 de enero.
La visión del Ejecutivo es clara: la reconstrucción de Venezuela pasa por un proceso de sanación colectiva y unión nacional. Bajo esta premisa, Rodríguez insistió en que los programas de paz deben permear cada sector, desde las comunidades hasta las instituciones, asegurando que el diálogo sea la única vía para resolver las diferencias, y proyectando a Venezuela como un país que prioriza la resolución pacífica de conflictos.
Fuente: Prensa Presidencial
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