La paralización del oleoducto este-oeste en Arabia Saudita pone en riesgo hasta el 4% del suministro mundial de crudo tras sufrir un ataque con drones el pasado 11 de septiembre. La agencia Reuters reportó este 13 de septiembre que el país árabe se quedaría sin reservas de exportación en un lapso de cinco a siete días si no logra reactivar la infraestructura del mar Rojo. Por su parte, la red Alma Plus TV informó este 15 de septiembre en su cuenta de Instagram (@almaplustv_) que Arabia Saudita canceló los envíos de crudo programados para este mes a las refinerías europeas, luego del cierre del oleoducto.
De acuerdo con los datos difundidos por Reuters el 13 de septiembre, la interrupción del servicio empeora la crisis energética global que ha elevado los precios de los carburantes a cifras récord e impulsado la inflación internacional. Las fuentes consultadas por la agencia británica señalaron que la reparación de la tubería estratégica podría tardar entre cinco y seis semanas, aunque existe la posibilidad de restablecer operaciones parciales durante los trabajos técnicos.
«La paralización de esta ruta estratégica compromete la capacidad de exportación saudí al depender del inventario disponible en el puerto de Yanbu» Reuters.
Reservas en el Mar Rojo y tensión geopolítica en la región
En cuanto a la logística de distribución, el oleoducto permitía desviar cerca de cuatro millones de barriles diarios hacia el puerto de Yanbu para esquivar el bloqueo del Estrecho de Ormuz. Sin embargo, los reportes coinciden en que los inventarios almacenados en las terminales del mar Rojo y en las instalaciones de Egipto resultan insuficientes para sostener el comercio marítimo a mediano plazo, lo que somete al mercado petrolero a la pérdida paulatina de su principal alternativa de transporte en el Medio Oriente.
Por otra parte, la Agencia Internacional de Energía advirtió que la oferta global registrará un descenso considerable durante lo que resta del año. Las incursiones registradas en la desembocadura del mar Rojo incrementan la vulnerabilidad de las rutas comerciales frente al conflicto armado regional. La falta de una pronta solución operativa mantiene bajo máxima presión a los mercados financieros internacionales.
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FUENTE: Reuters – Alma Plus TV
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