Donald Trump anunciará este viernes, a través de una orden ejecutiva, que el actual Departamento de Defensa adoptará un nuevo nombre: se llamará “Departamento de Guerra”.
La decisión, que ya provoca intensos debates en Washington y en la escena internacional, apunta a dar un giro simbólico y estratégico en la forma en que Estados Unidos proyecta su poder militar.
Según medios estadounidenses, el cambio no eliminará el nombre oficial, pero incorporará la nueva denominación como título secundario.
Un funcionario de la Casa Blanca adelantó que la medida también traerá ajustes en las designaciones: Pete Hegseth, actual titular de la institución, será reconocido como “secretario de Guerra”.
Para Trump, el lenguaje no es un detalle menor
Hegseth, por su parte, respaldó la iniciativa recordando que en la Primera y la Segunda Guerra Mundial, cuando el organismo llevaba ese nombre, Estados Unidos alcanzó victorias decisivas. “Las palabras y los nombres importan”, reiteró, destacando que un término más directo y agresivo puede fortalecer la cultura militar que Trump pretende imponer.
Este cambio no se limita a lo estético. Analistas citados por Fox News consideran que se trata de un giro hacia una política de seguridad nacional más ofensiva, rompiendo con la idea de defensa pasiva que transmite el término actual.
Trump habría insistido en que la expresión “Departamento de Defensa” proyecta una imagen de contención, mientras que “Departamento de Guerra” deja claro que Washington está dispuesto a usar su poder militar en un mundo cada vez más inestable.

Fuente: Medios Internacionales
360°/AR/CV



