El paso de la ciclón Isaías ha dejado severas afectaciones energéticas y materiales en varias entidades de los Estados Unidos. Tras ser degradado a ciclón postropical, el fenómeno meteorológico provocó una situación de emergencia en el sureste del país. Reportes oficiales confirman que cerca de 853.000 usuarios quedaron sin suministro eléctrico en los estados de Georgia, Florida y Alabama.

​La situación más crítica se registró en el estado de Alabama debido al violento impacto de los vientos. En la ciudad de Birmingham, la caída de un árbol sobre una residencia causó la lamentable muerte de una persona. Ante esta tragedia, la gobernadora Kay Ivey decretó formalmente el estado de emergencia en 40 condados. Las autoridades locales desplegaron equipos de rescate para atender los daños causados en las comunidades afectadas.

​Isaías había tocado tierra inicialmente en la franja noroccidental de Florida como un huracán de categoría 2. Aunque el Centro Nacional de Huracanes rebajó su categoría, la amenaza por lluvias torrenciales y ráfagas de viento persiste. Se pronostican vientos sostenidos de hasta 80 kilómetros por hora en las regiones central y septentrional. Los meteorólogos prevén que las precipitaciones continúen afectando la costa atlántica y el medio oeste.

​Los organismos de protección civil recomiendan a la población mantenerse alerta ante los riesgos que persisten en la zona. Las cuadrillas eléctricas trabajan a marcha forzada para restituir el servicio en los hogares afectados. Las autoridades estatales mantienen activados sus protocolos de emergencia hasta que las condiciones atmosféricas mejoren por completo.

360/AP/DRR