En una entrevista exclusiva, la analista internacional y abogada Isabel Frangie profundiza en las dinámicas geopolíticas globales que atraviesan un punto crítico en Oriente Medio. Más allá de la retórica convencional, Frangie ofrece un análisis detallado sobre las disputas estratégicas por las rutas de comercio, la energía y el ejercicio de la soberanía marítima en el punto más neurálgico del planeta.
El valor estratégico y económico del Estrecho de Ormuz
Para comprender la raíz del conflicto, Isabel Frangie destaca que las tensiones geopolíticas deben ser evaluadas fundamentalmente desde una perspectiva financiera y de dominio de recursos. En este escenario, el Estrecho de Ormuz emerge como una de las arterias más vitales de la economía global, concentrando entre el 5% y el 7% de los recursos petroleros que se comercializan en el mundo.
«Toda guerra tiene un propósito económico y de dominio estratégico.»
— Isabel Frangie
Desde el ámbito del derecho internacional marítimo, la especialista sostiene que países como Irán —en coordinación geográfica con Omán— apelan a su soberanía sobre sus aguas territoriales. De acuerdo con su análisis, Teherán defiende el derecho a regular la navegación, imponer impuestos o normar el flujo en la zona, bajo un principio de soberanía equivalente al que ejercen otras naciones en pasos internacionales clave, tales como:
El Canal de Suez en Egipto.
El Estrecho del Bósforo en Turquía.
El Canal de Panamá en América Latina.
La Ruta de la Seda y la disputa por la hegemonía global
Según el análisis exclusivo de la especialista, las acciones geopolíticas emprendidas por Estados Unidos y sus aliados no apuntan únicamente a contener a Irán como actor regional o buscar un cambio de régimen. Existe un objetivo de mayor envergadura: desmantelar el eje económico y logístico de la nueva Ruta de la Seda.
[ Irán ] ──► [ Rusia ] ──► [ China ]
Esta arteria comercial y de infraestructura conecta a Irán con potencias como Rusia y China. De este modo, las presiones y restricciones alrededor del Estrecho de Ormuz buscan debilitar este corredor estratégico para frenar el avance de un bloque multilateral y preservar la hegemonía global occidental.
Proyección estratégica y el rol de la OTAN
Frangie advierte además que la escalada en la zona persigue involucrar con mayor peso a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y condicionar a los países del Golfo. Al trasladar el debate legal del derecho marítimo hacia el terreno de la confrontación militar, se busca justificar una presencia y cerco estratégico permanente sobre el tránsito de recursos en la región.
Conclusiones de la experta
Las declaraciones ofrecidas por Isabel Frangie para este reportaje reafirman que el escenario en torno al Estrecho de Ormuz excede las fronteras locales. La convergencia de soberanía marítima, el control de los recursos energéticos globales y la pugna por definir el mapa comercial de las próximas décadas convierten a esta vía marítima en el epicentro donde se reconfigura el equilibrio de poder mundial.
Lea también: ¡Máxima tensión geopolítica! Irán condena el ataque ucraniano en el mar Caspio
360/AP/DRR



