Tras finalizar la primera quincena de agosto, el dirigente político Henrique Capriles advirtió mediante sus redes sociales, que la economía familiar venezolana se encuentra completamente estancada. El dirigente señaló que los ciudadanos exigen con urgencia una política monetaria clara para frenar el continuo deterioro del ingreso.

​Capriles insistió en que el gobierno debe ajustar los salarios del sector público sin generar presiones inflacionarias. Explicó que este aumento laboral debe financiarse directamente con los recursos provenientes del crecimiento petrolero. Asimismo, solicitó retomar de inmediato las discusiones sobre la nueva Ley del Trabajo para proteger a los trabajadores.

​Entre las medidas fiscales urgentes, el dirigente planteó eliminar el Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras (IGTF). También sugirió revisar la alícuota del Impuesto al Valor Agregado (IVA) para aliviar las pesadas cargas tributarias.

​Urge colocar el ingreso de los ciudadanos en el centro del debate económico

​Capriles enfatizó que resulta indispensable colocar el ingreso de las familias como la prioridad absoluta en las discusiones nacionales. Subrayó que no es posible hablar de verdaderos cambios económicos mientras el ingreso mensual no alcance para cubrir las necesidades básicas.

​El líder político abordó también la distorsión cambiaria que afecta cotidianamente a las comunidades venezolanas. Denunció situaciones donde a los compradores les cobran en dólares pero les exigen cancelar a tasa euro. Calificó estas prácticas de arbitrarias y ajenas a cualquier norma monetaria internacional.

​Por otro lado, Capriles expresó su respaldo a las gestiones internacionales que buscan la recuperación democrática del país. Sostuvo que con la administración actual será imposible recuperar el aparato productivo de la nación.

​Finalmente, el dirigente concluyó afirmando que el país requiere acelerar el paso con medidas concretas para garantizar un ingreso digno para todos.

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