Ataques con drones lanzados por las fuerzas rusas durante la noche del viernes dejaron sin suministro eléctrico a cerca de 280.000 familias en las regiones de Kiev y Dnipropetrovsk, según informó este sábado 31 de octubre de 2026 el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski. Las agresiones contra la infraestructura crítica han agravado la crisis energética en el país europeo en vísperas del invierno.
Zelenski denunció a través de sus canales oficiales que los ataques rusos contra infraestructuras civiles se mantienen de forma deliberada e hizo un llamado a la comunidad internacional para incrementar el apoyo militar a Ucrania con el fin de frenar la escalada.
«Estos ataques rusos han provocado una situación difícil en el suministro eléctrico en varias de nuestras regiones. El mundo es testigo de cómo Rusia ataca deliberadamente infraestructuras civiles cada día», declaró el mandatario ucraniano.
RESPUESTA UCRANIANA Y DERRIBO DE DRONES EN RUSIA
En respuesta, Ucrania atacó la refinería Bashneft-Novoil ubicada en la ciudad de Ufá, al suroeste de Rusia, reactivando las incursiones contra el sector petrolero ruso tras casi un mes de pausa propiciada por las presiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para lograr una tregua energética. La instalación afectada es clave en la producción de combustibles de alta calidad Euro-6, diésel y lubricantes.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia reportó el derribo de 433 drones ucranianos de largo alcance sobre 19 regiones del país. En la localidad de Klímovo, región fronteriza de Briansk, las autoridades locales confirmaron la muerte de dos civiles y otros cinco heridos tras el impacto de un dron kamikaze.
360/LT/DRR



