El Estado peruano autorizó el nombramiento de la funcionaria Alicia María Espinoza Paredes para asumir la jefatura de la oficina en Caracas. La medida responde al reacercamiento gradual de las agendas de trabajo entre Lima y el Ejecutivo venezolano. Esta decisión consular busca reabrir la atención directa a la ciudadanía tras años de distanciamiento institucional.
El decreto correspondiente lleva las rúbricas de la mandataria Keiko Fujimori junto al ministro de Relaciones Exteriores, Carlos Espá. No obstante, el texto legal no fijó el día preciso para la instalación de la delegación. Dicha fecha quedará pautada en una disposición viceministerial posterior para coordinar los aspectos operativos.
El restablecimiento del diálogo bilateral se formalizó el pasado 24 de julio durante la transmisión de mando en la nación inca. En ese momento, el poder político pasó de manos del gobernante saliente José María Balcázar a la nueva administración. Dicha coyuntura favoreció la ruta de normalización consular establecida entre las cancillerías suramericanas.
Las autoridades de ambos países explicaron que el plan inicial se enfoca exclusivamente en habilitar las gestiones de trámites e identificación. Este paso constituye el punto de partida para reconstruir las relaciones binacionales de forma metódica. La meta inmediata de este despliegue consular es asegurar la resguardo oportuno y el bienestar de las comunidades radicadas en el exterior.
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