La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha expresado su preocupación ante el aumento alarmante de personas desplazadas en el mundo, según un informe de la Agencia para los Refugiados (ACNUR), al menos 117 millones de personas han sido víctimas de desplazamientos forzados a causa de la guerra, la violencia, la persecución y, cada vez más, la crisis climática.
El organismo advirtió que estos fenómenos están llevando al límite a comunidades ya vulnerables y exigen una acción inmediata de los actores internacionales. La ACNUR precisó que, solo en la última década, los desastres relacionados con el clima han provocado 250 millones de desplazamientos internos, lo que equivale a un promedio de 70 mil desplazamientos diarios, o dos cada tres segundos.
El alto comisionado Filippo Grandi señaló que las «condiciones climáticas extremas ponen en mayor riesgo la seguridad de las personas, interrumpen el acceso a servicios esenciales, destruyen hogares y medios de subsistencia, y obligan a familias —muchas de las cuales ya escaparon de la violencia— a huir de nuevo». Asimismo, Grandi lamentó que estos seres humanos, que ya han sufrido pérdidas inmensas, deban enfrentar además los efectos de la sequía, las inundaciones y las olas de calor sin contar con los recursos necesarios para recuperarse.
La evidencia recogida por Acnur es alarmante: se proyecta que, para el año 2050, los campamentos de refugiados más calurosos podrían experimentar cerca de 200 días de estrés térmico extremo al año. Este escenario conlleva graves riesgos para la salud y la supervivencia. El organismo concluyó que es «probable que muchos de estos lugares se vuelvan inhabitables debido a la combinación letal de calor extremo y alta humedad».
Fuente: Prensa Latina
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