El gobierno de los Estados Unidos concretó un giro en su política de control financiero. La Oficina de Control de Activos Extranjeros retiró a sesenta y ocho personas y empresas de sus registros. Todos los implicados habían afrontado severas sanciones por presuntos vínculos pasados con el narcotráfico. La decisión benefició a treinta y siete personas naturales y a treinta y una corporaciones colombianas. Este movimiento representa una de las revisiones más amplias realizadas por el Departamento del Tesoro.

​Las investigaciones iniciales vinculaban a estos actores con seis organizaciones criminales de gran escala. Cinco de estas agrupaciones operaban en el cartel del Norte del Valle. La red restante pertenecía a la estructura conocida como la Oficina de Envigado. A pesar del anuncio, el organismo estadounidense no detalló las razones individuales del retiro.

​Efectos inmediatos tras la retirada de las sanciones internacionales

​Dentro de la nómina de personas beneficiadas figura Francisco Javier Zuluaga Lindo, alias «Gordo Lindo». Este antiguo integrante del cartel del Norte del Valle había enfrentado un proceso de extradición. Con esta medida, el ciudadano queda excluido formalmente del esquema de sanciones económicas del país norteamericano.

​En el sector empresarial, varias compañías colombianas recuperan su estatus legal en el comercio exterior. Entre las firmas desvinculadas se encuentran Grupo Falcón y Taxi Aéreo Antioqueño. También se sumaron empresas del sector agropecuario y turístico como Agroganadera Los Santos y Hostería Llanogrande. La remoción final de estas sanciones abre la puerta a la reactivación de sus operaciones financieras.

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