La industria de la minería de Bitcoin atraviesa un giro estructural hacia la inteligencia artificial (IA) y la computación de alto rendimiento (HPC). Sin embargo, la reconversión de los centros de datos exige asimilar castigos contables millonarios, asumir deuda y financiar obras de adaptación eléctrica y de refrigeración antes de rentabilizar la nueva infraestructura.
Durante la primera mitad de 2026, las mineras públicas redujeron su capacidad operativa en cerca de 75 EH/s, lo que representa aproximadamente USD 1.500 millones en equipos ASIC retirados. En paralelo, 12 grandes firmas del sector registraron USD 1.100 millones en deterioros de activos, con IREN y Core Scientific concentrando el 89% de los castigos. Pese a que los ingresos por IA crecieron un 52% intertrimestral, la presión de capital, los permisos y el costo del servicio de deuda marcan la pauta de esta transición energética.
Lea también: Operativo de socorro moviliza más de 47 millones de dólares
FUENTE:Criptonoticias
360/LT/DRR



