En un giro significativo respecto a las generaciones anteriores, la Generación Z está redefiniendo el concepto de matrimonio con la creciente popularidad de los llamados ‘matrimonios lavanda’. Este tipo de unión conyugal se basa en la convivencia y la gestión compartida de asuntos emocionales, domésticos y financieros, pero sin involucramiento romántico o sexual.

 

Un concepto con historia

 

El término ‘matrimonio lavanda’ no es nuevo. Su origen se remonta al siglo XIX, cuando personas, generalmente homosexuales pero de género distinto, contraían matrimonio para ofrecerse mutua cobertura social frente a los prejuicios sobre su sexualidad. Hoy, la Generación Z está reinterpretando este modelo, adaptándolo a las necesidades y circunstancias de la vida contemporánea.

 

Factores que impulsan esta tendencia

 

El auge de los ‘matrimonios lavanda’ responde a una combinación de factores que incluyen la soledad, el aislamiento, la dificultad para independizarse del hogar familiar y el cuestionamiento del matrimonio tradicional como símbolo del amor romántico. Aunque los estigmas en torno a la diversidad sexual aún persisten, las razones económicas y emocionales parecen pesar más en la decisión de optar por este tipo de relación.

 

Edward Reese, experto en género y sexualidad adscrito a la plataforma de citas Tami, explica que «muchos ‘millennials’ y miembros de la Generación Z no pueden afrontar el costo de la vida por sí solos. Hay muchos chistes que dicen que el auge del poliamor también es la respuesta a la crisis económica. En estas circunstancias, el matrimonio puede ofrecer importantes beneficios, como exenciones fiscales, gastos de manutención compartidos y protección legal».

 

Asimismo, Reese señala que «algunas personas, independientemente de su sexualidad, podrían simplemente buscar compañía estable». En un inicio, compartir una vivienda con un amigo puede ser suficiente, pero ante situaciones críticas como una emergencia médica, la ausencia de familiares cercanos o relaciones distantes, un vínculo legal como el matrimonio puede proporcionar seguridad y estabilidad.

 

Desafíos y riesgos

 

A pesar de sus ventajas, los ‘matrimonios lavanda’ no están exentos de desafíos. La falta de un vínculo romántico o sexual puede generar conflictos en la dinámica de la pareja, así como dificultades en la gestión de expectativas a largo plazo. Además, las normativas legales y sociales aún están mayormente diseñadas para matrimonios tradicionales, lo que podría generar inconvenientes en temas como herencias, adopciones o derechos patrimoniales.

 

El futuro de los ‘matrimonios lavanda’ dependerá de cómo evolucione la percepción del matrimonio en la sociedad y de los ajustes legales que puedan facilitar estas nuevas formas de unión. Lo que es innegable es que la Generación Z está dejando su huella al redefinir lo que significa compartir la vida con otra persona.

 

Fuente: RT

360°/AR/OBP