La ONU y la Cruz Roja Internacional han condenado el ataque israelí que acabó con la vida de 15 trabajadores humanitarios, entre ellos ocho médicos palestinos, seis socorristas y un miembro del personal de la ONU, cuando intentaban rescatar a heridos. Ambas organizaciones expresaron su «indignación» y «horror».
Tom Fletcher, jefe de Asuntos Humanitarios de la ONU, afirmó que «los mataron las fuerzas israelíes cuando trataban de salvar vidas» y que los cuerpos fueron enterrados en una fosa común sin acceso a ellos hasta cinco días después. Los cadáveres fueron recuperados el domingo.
La Media Luna Roja Palestina denunció la desaparición de un noveno médico y acusó a Israel de atacar a su personal. El ejército israelí justificó el ataque alegando que dispararon a vehículos sospechosos y que entre los muertos había un agente de Hamás y ocho terroristas, según la BBC.
Jonathan Whittall, de la ONU, participó en la exhumación de los cuerpos y denunció que «los trabajadores sanitarios nunca deberían de ser un objetivo». La FICR también subrayó que los paramédicos iban claramente identificados, con uniformes y ambulancias marcadas.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Palestina calificó el ataque como «un atroz crimen». La ONU y la Cruz Roja instaron a rendir cuentas por esta violación de los derechos humanos.
Fuente: Últimas Noticias
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