La situación sanitaria en la República Democrática del Congo es preocupante, tras confirmarse la llegada del virus a las provincias de Tshopo y Haut-Uele. Este avance eleva a seis las regiones afectadas por la actual epidemia, desde que la Organización Mundial de la Salud confirmó el brote el pasado 15 de mayo. Desde entonces, la crisis ha crecido de forma alarmante en el territorio nacional.

​Esta es la decimoséptima vez que el virus golpea al país africano, propagándose desde la provincia de Ituri hacia Kivu del Norte y Kivu del Sur. Las cifras oficiales reflejan un panorama crítico con mil 926 casos confirmados y 702 fallecimientos registrados hasta el momento.

​Análisis crítico sobre el alcance real de la epidemia

​Un alto funcionario de la OMS advirtió que la epidemia podría ser mucho mayor de lo que indican los datos actuales, dado que cuatro de cada cinco nuevos contagios carecen de un vínculo epidemiológico claro. Este dato sugiere un subregistro importante en las cifras oficiales y representa un desafío monumental para las autoridades sanitarias locales.

​Los expertos internacionales señalan fallas estructurales graves al operar con dos sistemas sanitarios paralelos, lo que complicará la contención del virus en zonas críticas. La región oriental atraviesa además una crisis humanitaria prolongada con más de 120 grupos armados activos, lo que dificulta las labores de control ante esta epidemia mortal. La combinación de conflicto y enfermedad amenaza con desbordar los servicios médicos, por lo que la epidemia exige una respuesta coordinada y rápida de todos los actores. Ante este escenario, la comunidad internacional debe apoyar urgentemente los esfuerzos de contención de la epidemia en el Congo.

360/AP/DRR