El negociador jefe iraní en las conversaciones de paz y presidente del Parlamento de la República Islámica, Mohamad Baqer Qalibaf, condicionó formalmente la continuidad del proceso diplomático al cumplimiento estricto de las obligaciones asumidas por Estados Unidos en relación con la situación en el Líbano.
El pronunciamiento del alto funcionario coincide con una nueva ofensiva militar israelí ejecutada contra territorio libanés, una acción que, a juicio de Teherán, evidencia de forma contundente la falta de determinación o de aptitud por parte de la Casa Blanca para honrar los compromisos pactados en la mesa de negociaciones.
A través de sus plataformas digitales, Qalibaf denunció que la tradicional táctica del «policía bueno y policía malo» se encuentra obsoleta en el escenario geopolítico actual. Asimismo, enfatizó que Washington no logrará obtener concesiones mediante el otorgamiento de autorizaciones implícitas a Tel Aviv.
Escalada de tensión en la región
La advertencia surge en un momento de extrema sensibilidad, tras el reciente bombardeo perpetrado por el Estado judío contra el sector del Dahye en Beirut, el cual dejó un saldo de víctimas fatales. Este patrón de ataques ya se había registrado en fases previas del acercamiento bilateral, provocando en su momento respuestas militares directas por parte de la República Islámica.
Discrepancias en la agenda de la firma
Pese a la gravedad de los acontecimientos, ambas naciones se encuentran en la víspera de ratificar un memorando de entendimiento clave para detener el conflicto bélico iniciado el pasado 28 de febrero. Sin embargo, persisten discrepancias logísticas respecto a la agenda del evento.
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