Los rebeldes hutíes de Yemen asumieron el control total del estratégico estrecho de Bab el-Mandeb en las últimas horas. Esta zona constituye la única vía de acceso marítimo que conecta directamente hacia el mar Rojo y el Canal de Suez. La ocupación por parte del grupo insurgente genera una alarma inmediata entre las principales potencias comerciales del mundo.

​Las fuerzas insurgentes ampliaron de forma significativa su dominio sobre la franja costera y tomaron la estratégica isla de Perim. Dicha posición geográfica les garantiza una ventaja operacional táctica sobre las aguas territoriales circundantes. Con este movimiento militar, las facciones armadas amenazan con imponer restricciones severas al trágico de embarcaciones de gran calado.

​Riesgos de bloqueo geográfico al acceso de buques de carga

​El bloqueo parcial o total limita severamente el libre acceso a las rutas marítimas tradicionales de transporte de mercancías. La imposición de filtros militares podría paralizar el tránsito fluido de contenedores hacia los puertos europeos e asiáticos. Diversos analistas internacionales advierten que la estabilidad operativa de la región se encuentra gravemente comprometida.

​Por este importante paso marítimo circula entre el 10% y el 15% del comercio global de mercancías. Además, la ruta resulta completamente indispensable para garantizar el suministro regular de gas y petróleo a nivel internacional. Cualquier interrupción prolongada en este nodo de acceso provocará un aumento desmedido en las tarifas de fletes y combustibles.

​El encarecimiento generalizado de la energía afectará de manera directa a los consumidores finales en distintos continentes. La comunidad global observa con preocupación el constante deterioro de la seguridad en este corredor clave. Las organizaciones internacionales exigen restablecer de inmediato el acceso seguro para la navegación comercial sin presiones ni chantajes armados.

360/AP/DRR