Frente a la emergencia ambiental generada por el fenómeno El Niño, el Ejecutivo nacional puso en marcha un plan de siembra aérea de nubes. La estrategia gubernamental busca generar lluvias artificiales mediante la dispersión de yoduro de plata en las zonas más vulnerables. La medida urgente responde al severo racionamiento hídrico que golpea a Tegucigalpa y a la pérdida total de cultivos fundamentales.
Las autoridades realizaron el primer vuelo en sectores estratégicos del departamento de Francisco Morazán. El director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgos de Tegucigalpa, Julio Quiñones, indicó que actualmente evalúan el volumen de las precipitaciones obtenidas. Aunque se registraron algunas lluvias en días recientes, los organismos oficiales mantienen el monitoreo constante sobre los resultados alcanzados durante esta etapa.
El plan estatal contempla veinte vuelos programados entre los meses de septiembre y noviembre. La ejecución de las maniobras dependerá directamente de las condiciones atmosféricas y de la presencia de nubosidad adecuada en las áreas seleccionadas. El objetivo principal es garantizar que las lluvias reabastezcan las cuencas que alimentan a la represa José Cecilio del Valle y otros ríos claves.
Asimismo, la Secretaría de Agricultura y Ganadería informó que prevén extender las operaciones hacia la zona norte del territorio. Este despliegue busca incrementar el caudal de la central hidroeléctrica Francisco Morazán para mantener la generación de energía. La llegada de nuevas lluvias resultará determinante para estabilizar el suministro de agua potable y proteger la producción agrícola de la nación.
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