La administración de Donald Trump ha aplicado a Guyana aranceles del 38%, convirtiéndola en el país más afectado por estas medidas en toda América Latina y el Caribe, incluso por encima de Venezuela. Esto ocurre a pesar de que el presidente guyanés, Mohamed Irfaan Ali, recibió recientemente la visita del secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, y le aseguró su apoyo en el conflicto relacionado con la construcción de buques chinos en suelo guyanés.

«Los Estados Unidos son un gran amigo de nosotros», afirmó Irfaan Ali en su encuentro con Rubio. Además, destacó que la nación norteamericana «dejó bastante claro que están comprometidos con nuestro desarrollo, nuestra expansión económica y nuestra seguridad y defensa». En la misma línea, el mandatario agregó: «Y me atrevo a decir que como amigos, tendremos un trato diferente y preferencial».

Reconocimiento del presidente guyanés sobre el acuerdo con ExxonMobil

Por otro lado, en 2016 Guyana suscribió un contrato con la petrolera ExxonMobil, permitiéndole explotar yacimientos petroleros en aguas del Esequibo venezolano. El acuerdo establece que la compañía podrá recuperar hasta el 75% de su inversión con las ganancias obtenidas, mientras que el 25% restante se dividirá en partes iguales entre la ExxonMobil y sus socios, y la otra mitad quedará en manos de Georgetown.

En una entrevista con la BBC, el propio Irfaan Ali admitió que «fue un mal acuerdo», aunque descartó la posibilidad de modificarlo unilateralmente, ya que fue ratificado bajo el mandato de su predecesor, David Granger. No obstante, aseguró que cualquier futuro convenio con la ExxonMobil incluirá condiciones diferentes.

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