En los pasillos del Palacio Federal Legislativo, donde el eco de la historia se mezcla con la urgencia del presente, el ambiente de este jueves estuvo marcado por una expectativa clara: la segunda discusión del Proyecto de Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática. Entre el movimiento de parlamentarios y asesores, el periodista Boris Castellano, del programa 360°, sostuvo un intercambio directo con el diputado Henrique Capriles Radonski, quien no dudó en desgranar lo que, a su juicio, es el núcleo de esta iniciativa.

​Para Capriles, el país se encuentra ante una oportunidad de «abrir un nuevo capítulo» que permita el entendimiento real entre los venezolanos. Sin embargo, su análisis fue más allá de lo meramente político para adentrarse en la técnica jurídica que diferencia este proceso de otros mecanismos de gracia.

Amnistía vs. Indulto: El debate por la amplitud

​Durante la conversación con Castellano, el diputado fue enfático al aclarar que la naturaleza de esta ley no busca el perdón individualizado, sino la resolución de hechos colectivos. «La amnistía es distinta al indulto», explicó Capriles. «El indulto es persona a persona. La amnistía se basa en hechos; a todas las personas vinculadas a esos hechos les favorece la medida».

​Uno de los puntos más críticos de su postura fue el carácter obligatorio de la norma. Según el parlamentario, para que la ley sea efectiva en la recuperación de la democracia, su aplicación debe ser de «pleno derecho», sin dejar margen a que funcionarios o jueces la apliquen bajo su propia discreción. «No puede ser interpretativa», subrayó, insistiendo en que la amnistía no es un acto de contrición frente al Estado, sino una facultad constitucional donde el poder cierra causas para sanar al país completo y reparar a las víctimas.

​El impacto exterior y la sombra de la Constitución

​Al ser consultado por Castellano sobre el posible impacto de esta ley en el tablero internacional —específicamente en las relaciones con Europa y Estados Unidos—, Capriles mantuvo una visión pragmática pero crítica sobre la raíz del conflicto venezolano.

Aunque reconoció que el avance de la ley tendrá repercusiones fuera de las fronteras, el diputado lanzó una reflexión: «Si se respetara la Constitución, todas las letras de la Constitución, nunca hubiéramos llegado hasta acá». Con esta frase, Capriles dejó claro que, más allá de los reconocimientos externos, la prioridad de la jornada legislativa es rescatar el espíritu de la Carta Magna para evitar que el país repita ciclos de confrontación.

​La sesión ordinaria de este jueves continúa en el Parlamento, centrada en revisar los aportes de diversos sectores que buscan que esta ley no sea solo un documento jurídico, sino un puente real hacia la convivencia.

360°/AR/OBP

Redacción 360 Publicado: 19/02/2026, 8:24 PM