El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes que Washington se encuentra persiguiendo un tercer tanquero venezolano con el objetivo de incautarlo.

    Estas declaraciones surgen poco después de que las autoridades venezolanas denunciaran que la nación norteamericana ya robó dos petroleros en lo que han calificado como actos de piratería. Al ser consultado sobre si Estados Unidos ya tenía bajo su control esta tercera embarcación, el inquilino de la Casa Blanca confirmó que las operaciones de interceptación están en marcha:

«De hecho, lo estamos persiguiendo», afirmó el mandatario, justificando la acción bajo el argumento de que el buque procedía de Venezuela y se encuentra bajo el esquema de sanciones impuesto por su administración.

    Este escenario se enmarca en el mayor despliegue militar estadounidense de las últimas décadas en el Caribe, activo desde agosto pasado. Aunque inicialmente Washington justificó este movimiento como un «operativo contra el narcotráfico», Venezuela denuncia desde el principio que se trataba de una estrategia de asedio contra el país.

    Con el paso de los meses, la narrativa oficial de Estados Unidos se ha revelado, dejando de lado el argumento del tráfico de drogas para centrarse abiertamente en el control y la apropiación de los recursos energéticos de Venezuela.

Fuente: Medios Internacionales

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