La borrasca Leonardo, alimentada por una masa de aire cargada de humedad proveniente del Caribe, ha impactado con gran fuerza a Portugal, España y Marruecos, dejando un rastro de inundaciones, ríos desbordados y miles de personas evacuadas. Las fuertes lluvias y vientos, acompañados de nevadas en algunos puntos, han provocado la suspensión de actividades escolares y de transporte, mientras las autoridades luchan por contener los efectos de este fenómeno.

En Portugal, que aún se está recuperando de los estragos causados por la tormenta Kristin, la situación se ha agravado con nuevas lluvias que han saturado aún más el suelo y, han aumentado el caudal de los ríos. En las últimas horas, se reportó un fallecido debido a los deslizamientos de tierra y las caídas de árboles. Rui Oliveira, responsable de la Autoridad Nacional de Emergencia y Protección Civil, informó que el nivel máximo de emergencia ha sido activado y que continúan los esfuerzos para controlar los daños.

La situación en el país sigue siendo crítica, especialmente en Lisboa y el Algarve, donde las autoridades mantienen alertas de oleaje fuerte a lo largo del litoral y casi todos los distritos, salvo Oporto y algunas otras localidades, están bajo alerta amarilla por lluvias intensas. Las condiciones empeoran a medida que las precipitaciones continúan, lo que ha provocado varios incidentes en todo el territorio.

Por otro lado, en España las lluvias también han causado severos daños, particularmente en Andalucía, con más de 3.500 personas evacuadas preventivamente. El temporal ha dejado a muchas zonas sin suministro eléctrico y ha ocasionado importantes deslizamientos de tierra. En Grazalema, una de las localidades más lluviosas de España, se registraron 390 litros de lluvia por metro cuadrado en solo unas horas, una cantidad comparable a la que recibe Madrid en todo un año. Las autoridades españolas informaron que las medidas preventivas, aunque efectivas, no evitaron los impactos más graves del temporal.

En Marruecos, la borrasca ha dejado un saldo trágico con tres víctimas mortales en Beni Arous debido al colapso de una vivienda tras un deslizamiento de tierra. Las autoridades suspendieron las clases en varias regiones como Alcazarquivir y Tánger, ante el riesgo de inundaciones y la creciente amenaza del río Loukkos, que supera su capacidad máxima. Esta tormenta se suma a una serie de eventos climáticos extremos que han afectado a la región ibero-marroquí este año, que ya había enfrentado devastadores incendios forestales y olas de calor récord.

Fuente: Almayadeen

360°/AR/DRR

Redacción 360 Publicado: 05/02/2026, 9:21 AM