La Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos anunció un nuevo marco regulatorio para Venezuela. La medida administrativa amplia las facilidades para comerciar crudo, enviar tecnología y pactar acuerdos comerciales. Cada nueva licencia emitida sustituye las normativas previas y define reglas claras para la participación de las empresas privadas.

​El organismo regulador formalizó la entrada en vigencia de los instrumentos conocidos como 46E, 48D y 49B. Esta actualización busca brindar certidumbre jurídica a los inversionistas que operan en la industria nacional. Con la aprobación de cada licencia, las autoridades norteamericanas reconfiguran los mecanismos de intercambio comercial y técnico entre ambas naciones.

​Un esquema normativo estructurado mediante cada licencia estratégica

​En este sentido, la resolución 46E permite la comercialización, almacenamiento y transporte de petróleo venezolano hacia territorio estadounidense. Asimismo, la medida abarca la importación de productos petroquímicos esenciales para el mercado internacional. Esta licencia reabre canales para la distribución de hidrocarburos y la venta directa de derivados energéticos.

​Por su parte, el instrumento 48D autoriza la transferencia de bienes, programas informáticos y asistencia técnica especializada. Las actividades permitidas abarcan proyectos de exploración de gas, producción petrolera y mantenimiento del sistema eléctrico. Mediante esta licencia, las empresas podrán enviar equipamiento clave para resguardar la infraestructura operativa del país.

​Finalmente, la disposición 49B facilita la firma de contratos contingentes enfocados en atraer nuevas inversiones al sector. No obstante, las partes interesadas deberán solicitar una aprobación individual para concretar las obras proyectadas. Con esta medida, el Gobierno estadounidense establece que cada licencia mantendrá un seguimiento riguroso por parte de sus autoridades gubernamentales.

360/AP/DRR