La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, ratificó una instrucción militar sin precedentes: las tropas danesas tienen la orden directa de abrir fuego inmediato contra cualquier fuerza invasora en Groenlandia, específicamente refiriéndose a Estados Unidos, estableciendo que la protección de la soberanía territorial prevalece sobre cualquier alianza estratégica previa.
Esta postura radica en la reactivación de una directiva de defensa nacional de 1952, este protocolo obliga a los militares daneses a combatir de forma autónoma e instantánea ante una incursión extranjera, eliminando la necesidad de esperar órdenes de la cadena de mando superior.
El colapso del orden mundial y la OTAN
Además de la advertencia militar, Frederiksen lanzó una dura sentencia política al asegurar que una agresión de Estados Unidos contra un miembro de su propia alianza (OTAN) significaría el fin del orden mundial establecido tras la Segunda Guerra Mundial.
Según la mandataria, un ataque de esta naturaleza no solo disolvería la Alianza Atlántica, sino que desataría un caos global impredecible. Con esta firme postura, Copenhague busca blindar la integridad de Groenlandia y frenar el creciente interés estratégico de la administración estadounidense.
Fuente: Medios Nacionales
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