El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas realizó este sábado una sesión de urgencia para abordar la crítica situación en Medio Oriente, tras los ataques conjuntos perpetrados por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní y la posterior respuesta bélica de Teherán.

    De esa forma, la reunión estuvo marcada por severas denuncias de violaciones al derecho internacional, advertencias sobre una conflagración regional generalizada y llamados urgentes al cese de hostilidades para proteger a la población civil.

Posturas encontradas sobre la legitimidad de los ataques

    En ese contexto, durante el debate el representante de Irán ante la ONU, Amir Saeid Iravani, calificó la ofensiva como una “agresión premeditada” y una “guerra contra la Carta de la ONU”, invocando el derecho a la legítima defensa. Además, denunció graves daños en zonas residenciales, reportando la muerte de más de 100 niños en un ataque contra una escuela, y agradeció el respaldo diplomático de Rusia, China y Pakistán.

    En contraparte, el embajador de Estados Unidos, Mike Waltz, defendió la operación argumentando que fue dirigida específicamente a neutralizar capacidades militares y de misiles iraníes, calificándola de «específica y estratégica».

El impacto civil y el llamado al diálogo

    Por otro lado, el Secretario General de la ONU, António Guterres, informó que aproximadamente 20 ciudades iraníes, incluyendo la capital Teherán, fueron blanco de los ataques, confirmando múltiples víctimas civiles y menores. Guterres recordó que la Carta de la ONU prohíbe el uso de la fuerza contra la integridad territorial de cualquier Estado y exigió una distensión inmediata y el regreso a las negociaciones.

    Mientras tanto, Rusia y China calificaron los bombardeos como una «agresión armada no provocada» y exigieron el respeto a la soberanía de Irán. Ambas naciones abogaron por el diálogo como única vía de solución para frenar la escalada de violencia.

Fuente: Medios Internacionales

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