Lo que parecía una simple picadura terminó en un desenlace fatal en Tailandia. Un hombre de 68 años murió por una sepsis severa e insuficiencia respiratoria pocos días después de haber sido atacado por las llamadas «moscas negras». La falta de detalles oficiales sobre la causa exacta del fallecimiento ha generado dudas y debate en la comunidad médica.
El 8 de febrero el hombre acudió a un centro de salud en Lampang por un fuerte dolor en la pantorrilla. Los médicos evaluaron su estado, descartaron complicaciones mayores y le diagnosticaron una inflamación muscular, por lo que regresó a su casa. Sin embargo, horas más tarde su condición empeoró de forma drástica: el dolor se intensificó, presentó enrojecimiento facial y dejó de poder caminar.
Al practicarle nuevos estudios, los especialistas confirmaron una sepsis grave y niveles de azúcar peligrosamente bajos. A pesar de la atención recibida, su organismo no respondió al tratamiento y falleció el 15 de febrero. El caso abrió interrogantes sobre la rapidez con la que evolucionó su cuadro clínico.
Mientras algunos medios locales apuntan directamente a las picaduras de las «moscas negras», el hospital se muestra prudente. Señala que el veneno de estos insectos normalmente solo provoca picazón o pequeñas ampollas y plantea que podrían existir condiciones de salud previas no especificadas que influyeron en el desenlace.
Ante la preocupación generada, las autoridades recomendaron tomar medidas básicas de prevención: limpiar cualquier picadura con agua, aplicar compresas frías y usar repelente para reducir el riesgo de nuevas exposiciones.
360°/AR/



