En la emblemática Plaza Bolívar de Mérida, Laura Di Bella, ciudadana de origen italiano y residente en Venezuela, compartió su visión sobre el clima social que se vive en la región andina. A pesar de las dificultades logísticas, destacó la tranquilidad que caracteriza a la zona.

Un entorno de calma en Mérida

Di Bella describió la situación en la capital merideña como “tranquila”, subrayando que, más allá de las filas habituales para el suministro de combustible y las compras cotidianas, no se han registrado incidentes graves.

“Estamos en un lugar privilegiado aquí”, afirmó, invitando a la ciudadanía a mantener la calma y a seguir con atención las informaciones oficiales emitidas por el Gobernador y el Alcalde.

La memoria histórica como advertencia

Al reflexionar sobre los conflictos bélicos, Di Bella apeló a su herencia europea para recordar las consecuencias de la guerra:

Como italiana, mis antepasados sufrieron deportaciones, violaciones y hambre. Italia y Europa han pasado por todo eso”, expresó conmovida.

Con esta premisa, manifestó su deseo de que Venezuela no transite por caminos de violencia armada. Al mismo tiempo, mostró una postura crítica hacia las intervenciones extranjeras, advirtiendo que, a su juicio, la presencia de potencias externas suele dejar a los países “en cenizas y cadenas”.

Compromiso con la soberanía

Finalmente, Laura Di Bella reafirmó su voluntad de contribuir al bienestar de Venezuela, país que calificó como “maravilloso y soberano”, y concluyó con un mensaje de unidad nacional:

“Tenemos que luchar para que eso no pase. Estar unidos, mantener la calma, pero no entregar el país”.

Liceidy Rivas

360⁰/OBP