En un esfuerzo por cerrar ciclos de confrontación y sanar las heridas políticas del país, el diputado Jorge Arreaza presentó ante la Asamblea Nacional el proyecto de Ley de Amnistía para la Convivencia Pacífica, por lo que, lejos de ser un trámite administrativo, Arreaza describió esta propuesta como una «obligación ética» orientada a construir confianza y blindar el derecho de todos los venezolanos a vivir en un entorno de armonía.

    El parlamentario fue enfático al aclarar que esta medida no debe confundirse con impunidad ni debilidad institucional, ya que apoyándose en la Constitución, precisó que existen límites innegociables: no habrá «cartas blancas» para responsables de violaciones graves a los derechos humanos, crímenes de lesa humanidad, corrupción o narcotráfico. En ese sentido, el objetivo es la justicia, no el olvido de las víctimas reales que han sufrido las agresiones contra la nación.

Del parlamento a las comunidades

    Para que esta ley tenga éxito, Arreaza abogó por llevar el debate directamente a las calles y la propuesta es ambiciosa: ir a las «catacumbas» del pueblo, desde los barrios y caseríos hasta las urbanizaciones y consejos comunales: «Hay que darle la cara a la gente y dejarnos interpelar», afirmó, subrayando que la verdadera pertinencia de la ley se validará en el diálogo directo con los ciudadanos y no solo en las oficinas parlamentarias.

    En ese sentido, durante la sesión de la AN, se aprobó en su primera discusión el proyecto de Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, propuesto por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. Previamente, la propuesta fue debatida este jueves y se espera que se lleve a cabo otra discusión, como corresponde constitucionalmente, y se haga una consulta pública entre distintos sectores de la sociedad venezolana.

   Finalmente, el diputado hizo un llamado a todas las fuerzas políticas para asumir esta responsabilidad histórica con madurez e invitó a todos los sectores a navegar juntos hacia un «puerto bolivariano de paz», donde el consenso y la convivencia democrática sean los pilares que permitan a Venezuela avanzar hacia un futuro de estabilidad social y política.

Fuente: Medios Nacionales

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