Elon Musk dejará su puesto como socio gobernante en el gobierno de EE. UU. en las próximas semanas, según reveló Donald Trump a su círculo cercano, tal como informó la Revista Político. Aunque Trump se mostró satisfecho con Musk y su labor en la eficiencia del gobierno, ambos acordaron que es hora de que el magnate regrese a sus negocios, como Tesla y SpaceX, y asuma un papel más limitado en el ámbito político.
Este cambio se alinea con el fin de su estatus como «empleado gubernamental especial», que finaliza entre mayo y junio. Aunque algunos consideran que es el momento adecuado para la transición, otros critican la imprevisibilidad de Musk y su falta de coordinación con el gabinete.
La salida de Musk ocurre en un contexto de creciente frustración, especialmente después de su propuesta para desmantelar agencias federales, que generó caos dentro del gobierno.
La noticia también coincide con una derrota electoral en Wisconsin, donde el apoyo de Musk a un candidato conservador no logró frenar la victoria liberal. Este revés es visto como un golpe para Musk y Trump, reflejando el descontento generalizado con sus políticas.
360°/AR/OBP