La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres confirmó que una decena de incendios forestales continúan activos en el país. Las regiones de Tolima, Nariño y Caldas concentran la mayor cantidad de focos de calor durante las últimas jornadas. Frente a este panorama, las autoridades mantienen un monitoreo permanente en seis departamentos para prevenir nuevas conflagraciones. Afortunadamente, los equipos de emergencia lograron controlar totalmente siete conflagraciones en diversos puntos del territorio. Sin embargo, la persistencia de las altas temperaturas complica las labores de extinción total del fuego. Los cuerpos de bomberos y brigadistas trabajan sin descanso para proteger la flora local.

El departamento del Tolima lidera las cifras de emergencia al registrar siete incendios forestales en estado activo actualmente. Por su parte, la zona de Nariño reporta dos emergencias de gran magnitud que avanzan rápidamente por el terreno. El departamento de Caldas completa el listado oficial sumando un evento destructivo dentro de sus límites provinciales. Las condiciones meteorológicas adversas han facilitado la rápida propagación de las llamas hacia zonas de difícil acceso.

Estrategias operativas contra los incendios forestales en la región del Tolima

Las autoridades locales informaron sobre la extinción del peligroso evento registrado en el sector de Gualanday, municipio de Coello. Este incidente amenazaba de forma directa la infraestructura de un importante gasoducto regional. Por este motivo, el área intervenida permanece bajo estricta vigilancia aérea y terrestre para evitar cualquier posible reactivación del fuego. Paralelamente, los organismos de socorro intensifican las operaciones operativas en otras zonas colindantes de la geografía tolimense. La meta principal de estos despliegues consiste en liquidar los focos calientes residuales antes del mediodía.

Las evaluaciones preliminares estiman que más de 22 mil hectáreas de vegetación quedaron completamente reducidas a cenizas en la región. Dos terceras partes de las áreas calcinadas corresponden a bosques nativos y zonas seminaturales de alto valor ecológico. Entre los ecosistemas más golpeados por los incendios forestales se encuentran extensos herbazales, pastizales y diversos terrenos destinados a cultivos agrícolas. La destrucción de este hábitat natural afecta directamente a la fauna silvestre que habita en las montañas. Los comités de gestión ambiental evalúan los daños para iniciar planes de recuperación ecológica a mediano plazo.

360/AP/DRR