La parroquia La Pastora enfrenta una crisis humanitaria tras el doblete sísmico del pasado 24 de junio, que dejó un saldo de cuatro fallecidos y más de 170 personas damnificadas. El fenómeno natural provocó el colapso de viviendas y daños críticos en infraestructuras escolares y religiosas, dejando a cientos de familias sin hogar en el municipio Libertador.
El impacto más doloroso ha sido la pérdida de tres adultos mayores y un adolescente de 17 años, quienes fallecieron tras el desplome de una cornisa mientras intentaban ponerse a salvo. Pese a los esfuerzos heroicos de los vecinos por auxiliar a los afectados inmediatamente después de los sismos, las lesiones provocadas por los escombros resultaron fatales para las víctimas.
Actualmente, la Escuela República de Bolivia funciona como refugio temporal, coordinado por brigadas de los Bomberos de Caracas para asistir a 174 personas, incluyendo niños y ancianos con diversas condiciones de salud. Mientras tanto, Protección Civil ha declarado inhabitables varias edificaciones multifamiliares, como el edificio Santa Isabel y el Albergue Guadalupano, ordenando su desalojo preventivo.
Ante este escenario, se solicita con urgencia la colaboración ciudadana mediante donaciones de alimentos, insumos médicos, ropa y artículos de higiene personal. La comunidad de La Pastora se mantiene unida y en pie de lucha, trabajando voluntariamente en la preparación de alimentos y en la organización de futuros proyectos de vivienda para recuperar lo perdido.
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