En un firme posicionamiento de política exterior, la presidenta Claudia Sheinbaum condicionó este lunes la efectividad de la estrategia bilateral contra el narcotráfico a la reciprocidad absoluta por parte de Estados Unidos, exigiendo un freno inmediato al flujo ilegal de armamento hacia territorio mexicano.

​Tras las severas advertencias emitidas el fin de semana por Sara Carter, directora de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas de EE. UU. —quien amenazó con que los gobiernos de la región «se van a arrepentir» si no se alinean a la persecución de políticos presuntamente vinculados al crimen organizado—, la mandataria mexicana fijó una postura de dignidad nacional.

​Cooperación sí, subordinación no

​Durante su conferencia de prensa matutina, Sheinbaum rechazó engancharse en una confrontación retórica, optando por priorizar el enfoque de salud pública propuesto por la funcionaria estadounidense.

​«No quiero entrar en discusión con ella; conocen nuestra posición, es muy firme en la defensa de la soberanía, en la colaboración sin subordinación; siempre va a ser así», sentenció la jefa de Estado.

 

​La presidenta enfatizó que el apoyo de México en la contención del tráfico de drogas responde a una convicción humanitaria para proteger a la población estadounidense, pero dejó claro que la responsabilidad no puede ser unilateral. «También pedimos que del otro lado se trabaje para que no lleguen armas a México», puntualizó.

​Puntos clave de la agenda binacional

​Pese a las presiones discursivas de la administración Trump, el Gobierno de México demostró que la vía institucional sigue activa a través de los siguientes pilares:

  • Defensa de la Soberanía: Ninguna estrategia internacional estará por encima de las leyes y la autonomía del Estado mexicano.
  • Enfoque Preventivo: México respalda la intensificación de campañas contra el consumo de drogas ilegales dentro de EE. UU.
  • Diplomacia Activa: Continuidad en las mesas de diálogo, como el encuentro de alto nivel del pasado viernes en la nueva sede de la embajada estadounidense, encabezado por el canciller Roberto Velasco y el embajador Ronald Johnson.

​Con este pronunciamiento, México redefine las reglas del juego frente a su principal socio comercial, dejando claro que el éxito en el combate al crimen organizado global depende de un respeto mutuo y de que cada nación asuma el control de sus propias fronteras.

360/AP/DRR

dramirez Publicado: 16/06/2026, 2:01 AM