Las calles del sur de Minneapolis se convirtieron en un escenario de alta tensión cuando vecinos y activistas civiles se enfrentaron a agentes federales. El incidente ocurrió durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que buscaba ejecutar un arresto migratorio programado.

   Al notar la presencia de las autoridades, una multitud se reunió rápidamente para intentar detener la acción en el vecindario. Lo que comenzó como una protesta civil escaló hasta convertirse en un choque violento, donde los agentes federales utilizaron gas lacrimógeno contra los manifestantes.

   Las autoridades locales no tardaron en pronunciarse, denunciando un uso excesivo de la fuerza durante el procedimiento. Testigos en la zona describieron el momento como una experiencia «horrible», señalando que los agentes dispararon y rociaron químicos a quienes intentaban impedir el arresto.

Este estallido social ocurre en un contexto de creciente tensión por la administración Trump, que ha intensificado drásticamente las redadas en Minnesota, el estado con la mayor población de origen somalí en todo Estados Unidos.

   El nuevo enfoque gubernamental ha puesto bajo presión a ciudades como Minneapolis y Saint Paul, donde la comunidad somalí se siente constantemente amenazada.

   Cabe recordar que, semanas atrás, Trump emitió declaraciones ofensivas contra este grupo, afirmando que su país de origen «apesta» e instándolos a regresar a él. Irónicamente, ICE es hoy la agencia federal mejor financiada en la historia del país, superando incluso los recursos asignados al FBI y la DEA.

Fuente: Medios Internacionales

360°/AR/CV

360endirecto Publicado: 17/12/2025, 7:58 PM