El volcán Poás, ubicado en la provincia de Alajuela, Costa Rica, presenta erupciones constantes, con columnas de gas y fragmentos que alcanzan hasta mil metros. Este fenómeno llevó a expertos del Observatorio Vulcanológico y Sismológico a advertir a la población sobre la necesidad de mantener una distancia segura del área.

La actividad del volcán permanece explosiva, y Lidier Esquivel, jefe de la Unidad de Investigación y Análisis de Riesgo de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), aseguró que el cierre del parque debe ser indefinido debido a la gravedad de la situación. Además, aconseja a la población evitar acercarse a los márgenes del río Desagüe, que podría sufrir flujos de lodo y cabezas de agua.

El experto insistió en la prohibición de visitas ilegales al volcán, ya que el riesgo en los alrededores del cráter se mantiene alto. Informes técnicos indican que la actividad eruptiva se concentra en la boca C del volcán, acompañada de constantes explosiones y emisiones de gases.

El Ministerio de Salud emitió una alerta sanitaria por la constante presencia de cenizas y compuestos volcánicos en el aire. La CNE declaró alerta verde en cantones como Alajuela y Poás, mientras que el Parque Nacional, que atrae turistas, permanece cerrado desde el 26 de marzo y mantiene una alerta amarilla.

Fuente: Prensa Latina

360°/PG/OBP