El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) desplegó 1.000 observadores en los 50 estados del país para supervisar el proceso de votación durante las elecciones de medio mandato de este martes. La institución calificó la medida como el mayor operativo de observación electoral registrado en su historia.
La fiscal general adjunta de la División de Derechos Civiles del DOJ, Harmeet K. Dhillon, destacó la magnitud del despliegue institucional orientado a supervisar la jornada. De acuerdo con el comunicado oficial, el organismo busca garantizar la integridad del proceso, respaldar comicios libres e imparciales y resguardar el derecho al voto de los ciudadanos, en un sistema donde la organización electoral recae constitucionalmente en los gobiernos estatales.
«Me enorgullece mucho que estemos desplegando el mayor esfuerzo de supervisión en la historia del Departamento de Justicia, y que estemos promoviendo la transparencia en los procesos electorales de manera firme y no discriminatoria», declaró Harmeet K. Dhillon.
TENSIONES POLÍTICAS EN EE. UU. Y RECHAZO DEL TRIBUNAL SUPREMO
El despliegue de observadores se produce en un clima de tensión política marcado por las declaraciones del presidente Donald Trump, quien en días previos hizo señalamientos sobre posibles irregularidades electorales en unos comicios donde las proyecciones otorgan opciones al Partido Demócrata de disputar las mayorías en el Congreso.
En este contexto, la Administración enfoco su atención en el estado de California con un intento por frenar el cómputo de 20.000 papeletas de votantes registrados bajo argumentos sobre la condición de ciudadanía de los inscritos. Sin embargo, el Tribunal Supremo rechazó la petición de emergencia formulada por el Ejecutivo, ratificando el criterio de las instancias judiciales inferiores sustentado en las facultades constitucionales que otorgan a los estados el control de los procedimientos electorales.
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