Las principales organizaciones estudiantiles de Francia anunciaron un endurecimiento en sus medidas de protesta contra las políticas del Gobierno nacional. La Unión Nacional de Estudiantes de Francia convocó a una «jornada negra» en las universidades. Esta ola de bloqueos busca paralizar las actividades académicas a lo largo del territorio francés.
Respuestas oficiales frente a los bloqueos en los centros educativos
Por su parte, el ministro de Educación, Édouard Geffray, calificó como residual la afectación en los colegios tras el regreso de vacaciones. El funcionario sostuvo que los bloqueos no son ilegítimos pero sí ilegales en los recintos académicos. Asimismo, enfatizó que la prioridad absoluta de la gestión estatal es garantizar el acceso a las aulas para todos los alumnos.
Sin embargo, las agrupaciones sindicales de educación secundaria aseguraron que decenas de institutos se mantuvieron cerrados por las protestas. Las dirigencias juveniles exigen un presupuesto adicional de 10.000 millones de euros y reformas al sistema universitario. Estas acciones incluyen bloqueos sistemáticos para presionar al Ejecutivo antes de las próximas elecciones presidenciales.
Ante este escenario de creciente tensión social, el primer ministro Sébastien Lecornu mostró disposición para reunirse nuevamente con los voceros estudiantiles. En paralelo, las fuerzas de seguridad del Estado han incrementado su despliegue en los alrededores de las principales sedes educativas. El Gobierno intenta contener los bloqueos previstos para los próximos días mientras mantiene abiertas las vías de negociación.
Finalmente, las organizaciones representativas han reafirmado su llamado a tomar las calles de forma masiva este jueves. La convocatoria estudiantil coincidirá directamente con la huelga general promovida por los sindicatos de trabajadores en todo el país. Las autoridades prevén intensas jornadas de movilización ciudadana durante el transcurso de esta semana.
360/AP/DRR



