Tras el colapso parcial registrado en el histórico Hotel Granada, el Secretario de Cultura del estado Zulia, Giovanny Villalobos, desmintió categóricamente la demolición total del inmueble de carácter privado. Durante sus declaraciones oficiales, el funcionario explicó que las labores de los cuerpos de seguridad se limitaron exclusivamente a derribar la sección del ala sur que presentaba riesgo inminente de caída. Asimismo, la medida preventiva busca proteger la vida y la integridad de los transeúntes y vecinos del sector.

​Para evitar errores conceptuales o decisiones apresuradas, Villalobos propuso una alianza estratégica interinstitucional. La iniciativa contempla sumar al Instituto de Corrosión de la Universidad del Zulia junto al Colegio de Ingenieros y Arquitectos para realizar un diagnóstico científico de la infraestructura. De igual forma, el edificio permanecerá bajo estricto resguardo y con cintas de protección mientras avanzan las revisiones oficiales de seguridad.

​Alianza científica y resguardo oficial de la infraestructura

​Por su parte, el Director General de Seguridad Ciudadana, Capitán Marcos Amaya, respaldó que la intervención respondió a la urgencia de salvaguardar el factor más valioso para los ciudadanos, que es la vida humana ante el desgaste acumulado. Paralelamente, el plan gubernamental contempla establecer un diálogo respetuoso con los propietarios particulares para lograr acuerdos que garanticen la restauración adecuada del espacio. Por consiguiente, las autoridades exhortaron a la ciudadanía a evitar especulaciones y permitir que sean los expertos quienes determinen las acciones a seguir.

​Por otro lado, los habitantes de las adyacencias manifestaron su profunda inquietud ante los riesgos latentes de la edificación y el uso irregular que antisociales le dan al sitio abandonado. Vecinos como Gerardo Luis y Wilmer Aguirre señalaron que el lugar sirve de refugio nocturno para delincuentes, por lo que sugirieron demoler las áreas de alto peligro o destinar el terreno a un colegio, centro médico o zona recreativa. En consecuencia, los residentes urgieron a las instituciones una intervención definitiva.

​Finalmente, las autoridades reiteraron que mantendrán la zona asegurada con perímetros de protección policial hasta concluir los dictámenes técnicos definitivos. De este modo, el resguardo institucional garantizará la tranquilidad de la comunidad maracaibera mientras se evalúa el futuro de la estructura patrimonial.

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