Una investigación periodística publicada este jueves por el diario The New York Times en conjunto con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) concluyó que la cifra real de fallecidos a causa de los sismos registrados el pasado 24 de junio en Venezuela alcanza dimensiones significativamente superiores a los datos manejados institucionalmente. De acuerdo con las evaluaciones técnicas y modelos estadísticos presentados por el organismo científico estadounidense, la proyección estimada de víctimas mortales derivadas del desastre natural podría ascender hasta las 53.000 personas.
El informe técnico puntualiza que el impacto del fenómeno telúrico generó consecuencias destructivas de gran escala que desbordan los registros iniciales de la contingencia.
«El organismo estadounidense argumentó que la falta de un censo de población reciente por parte del Ejecutivo obstaculiza el conteo exacto de las pérdidas humanas».
DISCREPANCIA CON LAS CIFRAS OFICIALES
La brecha entre las proyecciones independientes y los datos del Estado venezolano resulta considerable. Mientras que el reporte de la investigación internacional señala decenas de miles de posibles decesos, las cifras oficiales difundidas por las autoridades gubernamentales ubican el saldo definitivo en 6.509 personas fallecidas. La ausencia de indicadores demográficos actualizados en las zonas afectadas continúa siendo, según los expertos internacionales, el principal obstáculo para consolidar un balance definitivo de la tragedia.
360/LT/DRR



